Maestro Serapis Bey
(Chohán del Rayo Blanco)

          Director del Rayo Blanco, conocido con el nombre de "El Egipcio"; dirige los movimientos artísticos de la Nueva Era: la pintura, las letras, la danza, la arquitectura, la escultura, el teatro, la poesía, el cine, el diseño gráfico y la peluquería; sobre todo la música, ya que la radiación de la Jerarquía Espiritual se transmite por medio de ésta, lo que se observa en el uso de las Llaves Tonales de los Maestros y Retiros, arte propio del Plano Mental Superior y de los Planos Espirituales. Es tan intangible que hay que reproducirla cada vez que deseamos contemplarla. El paso de la pintura materialista a la etérica lo marcó el Movimiento Impresionista, con pintores como Manet, y en el plano de la música, con músicos como Debussy.

          Serapis Bey dirige la Hermandad de Luxor en la región etérica de Luxor, a orillas del río Nilo, en Egipto. El Maestro insta a invocar a esta Hermandad cuando se esté en estados depresivos, para recuperar la felicidad y la armonía. Fue el Espíritu Envolvente de 1996. Su Llave Tonal se encuentra en "Liebestraum", de Franz Liszt; la de su Retiro, en "Benédiction de Dieu dans la solitude", del mismo autor, y en el aria "Celeste Aida" de la ópera "Aida", de Verdi.

          Leadbeater dice de Él: "Es alto, de hermosa complexión y de ascendencia griega, aunque toda su labor se centra en Egipto relacionado con la Logia Egipcia, razón por la cual frecuentemente se lo llama "El Egipcio". Es de distinguidas facciones, parecidas a las del finado Cardenal Newman. Durante algún tiempo tuvo a su cargo la formación oculta del Coronel Olcott". Y El Mestro Djwal Khul expresa: "Actualmente dedica la mayor parte de su tiempo y atención al trabajo de la evolución dévica o angélica, hasta que, mediante su ayuda, sea posible hacer la gran revelación en el mundo de la música y de la pintura, en un futuro inmediato".

          En la Revista "El Puente" de Septiembre de 1977, se revela que el día 10 de julio del mismo año, el Maestro Serapis Bey anunció el traslado del Foco de la Ascención desde Luxor, Egipto, a Long Island, residuo de la antigua Atlántida, desde donde se había trasladado la llama a Egipto cuando este continente iba a hundirse. Por lo tanto, el anuncio dado fué sólo un retorno al hogar. No obstante, un grandioso Foco de la Llama de la Ascención quedó pulsando en la región etérica de Luxor. Existe un enclave de la radiación del Amado Maestro Serapis Bey en los Médanos de Coro, en Venezuela; y en la Ciudad de Panamá, en la Torre de la Ascención. Toda persona que haya cumplido con los requerimientos evolutivos del planeta Tierra que esté presta para la Ascención, es llevada al Templo de la Ascención del Amado Serapis Bey para que el Maestro dé la aprobación en este trascendental Logro Victorioso.

 

Página Anterior